En primer lugar pedir disculpas por esta larga ausencia del blog y de vosotros, ha habido grandes cambios en mi vida unos buenos y otros malos, pero eso si todos a la vez.
Desde que no escribo en el blog he tenido un hijo que es lo mas grande que ha podido darme la vida y es por lo que vivo y lucho desde que nació, el nacimiento de mi hijo me ha hecho sentir mucho mas orgulloso de haber dejado el alcohol, hace ya casi cinco años, porque he podido vivir toda su llegada desde una sobriedad impensable hace años.
Perdí el bar que regentaba desde hacia quince años por causas ajenas a mi y de una forma inesperada, aquello fue algo muy doloroso ya que yo luche lo inimaginable por ese bar donde me recupere de mi enfermedad enfrentándome cada dia a trabajar con unas botellas que antes me bebía. Ahora vivo en Valencia donde he abierto un local dedicado expresamente a los monólogos, expresamente a hacer reir a los demás y yo aprovecho para hacer las dos cosas que me gustan la hostelería y estar en un escenario.
Todos estos cambios han sido muy duros pues tuve que dejar a mi mujer y mi hijo de solo siete meses en el pueblo para venirme a Valencia yo solo a comenzar mi nueva andadura y ponerlo todo en pie para podermelos traer conmigo. Ha ido todo muy rápido muchas sensaciones nuevas, muchos miedos, mucho dolor, demasiado diría yo a estas alturas, dejé de asistir a mis salvadoras terapias de grupo y ni siquiera pude despedirme de mis compañeros ni de el hombre que me salvó Adolfo Villarino con el que hoy he vuelto a hablar después de casi un año, en nuestra conversación yo le decía que no se que hubiera sido de mi si todas estas cosas que me han pasado me hubieran pasado cuando yo bebía, parece que la vida me estaba avisando de que lo que me venía debía afrontarlo sereno. El titulo de la entrada de hoy es "buenos cimientos" que es lo que yo tengo gracias a Adolfo Villarino, teniendo en cuenta que hace mas de un año que no voy a una terapia de grupo si no hubiera tenido estos cimientos hubiera podido recaer en cualquier momento.